El Oído, El Tacto Y El Gusto Para Segundo De Primaria: Un viaje fascinante al mundo sensorial espera a nuestros jóvenes exploradores. Descubriremos cómo funcionan estos tres sentidos vitales, desentrañando sus misterios con explicaciones claras y ejemplos cotidianos que harán de este aprendizaje una experiencia inolvidable. Prepárense para una aventura llena de sonidos, texturas y sabores que estimularán la curiosidad y el conocimiento en los pequeños alumnos de segundo de primaria.
Acompáñenos en este recorrido por la percepción sensorial, donde la ciencia se une a la diversión.
Este programa educativo está diseñado para que los niños comprendan de forma interactiva la complejidad de la audición, el tacto y el gusto. A través de ejemplos prácticos, ilustraciones atractivas y actividades lúdicas, los estudiantes podrán experimentar y comprender el funcionamiento de cada sentido, fortaleciendo sus habilidades de observación y análisis. La integración de la información se logrará mediante la exploración de cómo estos sentidos interactúan en experiencias cotidianas, enriqueciendo su comprensión del mundo que les rodea.
Los Sentidos: Oído, Tacto y Gusto: El Oído, El Tacto Y El Gusto Para Segundo De Primaria

El mundo que nos rodea es una experiencia sensorial rica y compleja. Para los niños de segundo de primaria, comprender cómo funcionan los sentidos del oído, el tacto y el gusto es fundamental para interactuar con su entorno de manera plena y significativa. Este artículo explorará las características básicas de cada sentido, su funcionamiento y la fascinante manera en que se integran para crear nuestras experiencias sensoriales diarias.
El Sentido del Oído: Captación de Sonidos

El oído es el órgano responsable de la audición, permitiéndonos percibir el mundo a través de las vibraciones sonoras. Este proceso se inicia con la captación de ondas sonoras por el pabellón auricular, que las canaliza hacia el conducto auditivo externo. Estas ondas hacen vibrar el tímpano, una membrana fina y sensible, transmitiendo la vibración a los huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo).
Los huesecillos amplifican las vibraciones y las transmiten a la cóclea, en el oído interno, un órgano en forma de caracol lleno de líquido. Dentro de la cóclea se encuentran las células ciliadas, que convierten las vibraciones en impulsos nerviosos que viajan al cerebro a través del nervio auditivo, donde se interpretan como sonidos.
Característica | Sonido Fuerte | Sonido Suave | Ejemplo |
---|---|---|---|
Intensidad | Alta | Baja | Trueno / Susurro |
Amplitud de onda | Grande | Pequeña | Grito / Murmullo |
Percepción | Intensa | Delicada | Sirena / Reloj de pared |
Efecto | Puede ser molesto o doloroso | Agradable o relajante | Concierto de rock / Música clásica suave |
Ilustración del Oído Humano: Imaginemos un oído como una estructura con tres partes principales: el oído externo (como una concha que recoge los sonidos), el oído medio (una pequeña caja con huesecillos diminutos que transmiten las vibraciones), y el oído interno (un laberinto donde se encuentra la cóclea, parecida a un caracol, que transforma las vibraciones en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonidos).
El Sentido del Tacto: Sensaciones en la Piel
El sentido del tacto nos permite percibir las características físicas de los objetos que tocamos, como su textura, temperatura, presión y dolor. Receptores sensoriales en la piel, llamados mecanorreceptores, termoreceptores y nociceptores, detectan estas sensaciones y envían señales al cerebro para su interpretación.
Las diferentes partes del cuerpo tienen una sensibilidad táctil variable. Las yemas de los dedos, por ejemplo, son mucho más sensibles que la espalda, debido a la mayor concentración de receptores sensoriales en esas áreas.
- Textura suave: seda, terciopelo
- Textura rugosa: corteza de árbol, papel de lija
- Textura áspera: piedra, cemento
Actividades que involucran el sentido del tacto:
- Jugar con plastilina
- Dibujar con diferentes materiales
- Identificar objetos con los ojos cerrados
El Sentido del Gusto: Degustando Sabores
El gusto es el sentido que nos permite percibir los sabores de los alimentos. Las papilas gustativas, ubicadas en la lengua, contienen receptores que detectan los cinco sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo y umami. Cada sabor tiene una función biológica importante y nos ayuda a identificar alimentos nutritivos o potencialmente dañinos.
Sabor | Ejemplos de Alimentos |
---|---|
Dulce | Fruta, chocolate, miel |
Salado | Sal, patatas fritas, aceitunas |
Ácido | Limón, naranja, vinagre |
Amargo | Café, chocolate negro, rúcula |
Umami | Queso, tomate, setas |
La importancia del sentido del gusto para la salud radica en su papel en la selección de alimentos nutritivos y el rechazo de sustancias potencialmente tóxicas.
Relación entre los Sentidos: Una Experiencia Integrada

Los sentidos del oído, el tacto y el gusto trabajan juntos para crear experiencias sensoriales completas. Al comer una galleta, por ejemplo, escuchamos el crujido (oído), sentimos su textura (tacto) y degustamos su sabor (gusto). Estas sensaciones combinadas nos proporcionan una experiencia sensorial rica y multifacética.
Comer un helado frío versus uno caliente implica diferencias significativas en las sensaciones táctiles y gustativas. El helado frío produce una sensación refrescante en la boca, mientras que uno tibio puede resultar menos agradable. La vista también influye: el color y la apariencia de un alimento pueden influir en nuestra percepción del sabor antes incluso de probarlo.
Ejemplo: Un niño ve un plátano amarillo (vista), lo toca y siente su textura suave (tacto), y luego lo prueba percibiendo su sabor dulce (gusto).
Historia breve: Un niño estaba jugando en la cocina y escuchó un crujido (oído). Curioso, tocó una galleta en la mesa (tacto) y luego la probó, descubriendo su sabor dulce (gusto). La combinación de sentidos lo llevó a una experiencia placentera.
Actividades para Explorar los Sentidos, El Oído, El Tacto Y El Gusto Para Segundo De Primaria
Para fomentar el aprendizaje lúdico, se proponen las siguientes actividades:
- Juego del sonido: Utilizando diferentes objetos que producen sonidos (campanas, cascabeles, etc.), los niños identifican los sonidos con los ojos cerrados. Materiales: varios objetos que producen sonidos. Precauciones: Supervisión de un adulto para evitar accidentes con objetos pequeños.
- Caja de texturas: Se coloca una variedad de objetos con diferentes texturas en una caja. Los niños, con los ojos cerrados, identifican las texturas al tacto. Materiales: caja, objetos con diferentes texturas (tela, madera, plástico, etc.). Precauciones: Asegurarse de que los objetos sean seguros y no presenten riesgos para los niños.
- Prueba de sabores: Se ofrecen a los niños pequeños trozos de alimentos con diferentes sabores (dulce, salado, ácido, amargo). Los niños identifican el sabor de cada alimento. Materiales: pequeños trozos de alimentos con diferentes sabores. Precauciones: Asegurarse de que los niños no sean alérgicos a ningún alimento. Supervisión de un adulto para evitar atragantamientos.
¿Qué pasa si alguien tiene problemas con su sentido del gusto?
Puede dificultar la detección de alimentos en mal estado o la apreciación plena de los sabores, afectando la alimentación y la salud.
¿Cómo se protegen los oídos de los sonidos fuertes?
Usando protectores auditivos en ambientes ruidosos, evitando el uso excesivo de audífonos a alto volumen y buscando atención médica si se experimenta dolor o zumbido.
¿Por qué algunas partes del cuerpo son más sensibles al tacto que otras?
Debido a la diferente concentración de receptores nerviosos en la piel. Las yemas de los dedos, por ejemplo, tienen una mayor densidad de receptores, lo que las hace más sensibles.